HOWARD GARDNER

Howard Earl Gardner nació en Pennsylvania (Estados Unidos) el 11 de julio de 1943 en la ciudad de Scranton, y desde muy temprana edad se interesó por las ciencias humanas y la educación, lo que lo llevó a realizar una licenciatura en Relaciones Sociales y un doctorado en Psicología Evolutiva, estudios que le permitieron trabajar de la mano con psicólogos como Roger Brown, Jerome Bruner y el filósofo Nelson Goodman; esta experiencia le abrió las puertas para trabajar como psicólogo y pedagogo en la Universidad de Harvard y docente de Neurología en la Escuela de Medicina de Boston, logrando convertirse en el Codirector del Proyecto Zero, que fundamenta sus investigaciones en los procesos de aprendizaje de niños y adultos; Las investigaciones que realizó despertaron su interés en conocer acerca de la inteligencia, conceptualizando así como algo dinámico y que emerge a parte de la interacción de las dimensiones biopsicosociales del ser humano. A partir de esto, empieza a señalar que las personas mantienen diversas formas de aprender y de pensar, rechazando la idea de que la inteligencia es estática, innata, inamovible, limitada e implícita.

 

A partir del trabajo realizado con el Proyecto Zero, en 1973 inicia con mayor precisión los estudios frente a la inteligencia, junto a un grupo de investigadores de la escuela de medicina de Boston y la Escuela Superior de Educación de Harvard, trabajo que termina generando como resultado la teoría de las inteligencias múltiples, compuesta por aportes de otras disciplinas tales como: neurobiología, antropología, psicología e historia de la cultura. La teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner se fundamentó en ocho puntos: estudio de las regiones cerebrales dañadas, investigación de niños prodigios, la concepción de que existe una o más regiones cerebrales que desempeñan una función esencial, la existencia de un grupo de acciones que indican el dominio de las habilidades, la verosimilitud a través de la evolución, la susceptibilidad de la codificación de un sistema de símbolos, y el apoyo de los proceso psicológicas que revelan  que unas habilidades son o no son manifestaciones de la misma inteligencia; Estas investigaciones lo llevaron a pensar que no existe una inteligencia única en el ser humano sino una diversidad de inteligencias que muestran los potenciales  que cada ser humano tiene, exponiendo las capacidades de resolver problemas y elaborar productos significativos en un ambiente cultural en especial, teniendo en cuenta que cada ser humano adopta una combinación en particular. 

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