ADULTO

ADULTO

 

A medida que las personas van madurando, logran potencializar su desarrollo hasta alcanzar la etapa adulta, caracterizada por altos niveles de autonomía y funcionalidad debido a su progresiva individuación en el que se va convirtiendo en una persona autosuficiente y activa en la sociedad. Se realiza la introducción y desarrollo en el mundo laboral, que marca un cambio considerable respecto al modo en que se interactúa con los demás, así como la ampliación de las redes y los espacios de participación. Es común que se empiecen a generar compromisos de largo plazo, dentro de lo que se incluye la conformación de una familia y la toma de decisiones para tener hijos. El trabajo se convierte en una fuente significativa de cambios, ya que permite desarrollar capacidades, aptitudes e intereses nuevos, se asumen responsabilidades personales y sociales, y se empiezan a definir proyectos futuros; sin embargo, esto genera mayores presiones y responsabilidades, que pueden producir cambios de trabajo, conflictos en la pareja o la familia, accidentes en el trabajo, además de estar más expuesto a sufrir de enfermedades propias de la adultez. Por esta misma razón, las áreas de la clínica se han organizado con el propósito de plantear servicios que contribuyan a la superación de estas situaciones y le permitan a la población adulta tener bienestar y lograr una alta calidad de vida.