Los profesionales en esta área están capacitados para realizar la aplicación de técnicas clínicas basadas en la música, así como de elementos como el sonido, el ritmo, la armonía y la melodía, con un propósito terapéutico. Estas herramientas contribuyen al desarrollo emocional, social, cognitivo y físico del individuo, dentro de un proceso guiado que asegura una intervención estructurada y orientada a objetivos específicos.





